Lima, la capital del Perú, fundada el 18 de enero de 1535 es una ciudad moderna en constante crecimiento, pero que ha sabido mantener al mismo tiempo, la riqueza de su Centro Histórico, declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, por ser un remanso encantador de una época pasada, copado de incomparables monumentos artísticos.

EXTENSION

Con 1.285.215 km2, el Perú es tercer país de mayor extensión en América del Sur, después de Brasil y Argentina, situándose así entre los 20 países más extensos del planeta.

Posee, además, 200 millas marinas y derechos territoriales sobre una superficie de 60 millones de hectáreas en la Antártida.

El Perú se encuentra organizado políticamente en 25 departamentos (Amazonas, Ancash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Callao, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima-Provincias, Loreto, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Piura, Puno, San Martín, Tacna, Tumbes y Ucayali), además del Callao, provincia constitucional.

POBLACION

27.000.000 de habitantes.
- Urbana: 72,3%
- Rural: 27,7%

El Perú es un país de todas las sangres. A través de su historia, el Perú ha sido el punto de encuentro de diferentes razas y culturas. A la población nativa se sumaron, hace cerca de 500 años, los españoles.
 
Producto de ese encuentro, enriquecido posteriormente con las migraciones de negros, asiáticos y europeos, emerge el hombre peruano, representante de una nación cuya riqueza étnica constituye una de sus más importantes características.

IDIOMA

Castellano: 80,3%
- Quechua: 16,2%
- Otros idiomas: 3,0%
- Idiomas Extranjeros: 0,2%

Como parte de su riqueza cultural, en el Perú coexisten una multitud de lenguas nativas. Aunque el español es el idioma de uso común, el quechua es una importante herencia del pasado inca y en muchas regiones del país aún se habla con ligeras variantes según la zona.
 
Existen, además, otros dialectos como el aymara (Puno) y diversas lenguas amazónicas que se reparten en una sorprendente variedad de familias de las que, aún en estos días, sobreviven cerca de 15 troncos lingüísticos, dando lugar a 43 lenguas diferentes.

MONEDA

La moneda oficial del Perú es el Nuevo Sol (S/.) dividido en 100 céntimos. Circula en monedas de 5, 10, 20 y 50 céntimos, 1, 2 y 5 Nuevos soles y en billetes de 10, 20, 50, 100 y 200 Nuevos soles.

GOBIERNO

El Perú es una república democrática. El Presidente y los miembros del Congreso son elegidos cada cinco años por votación universal. El actual Presidente Constitucional del Perú es el Dr. Alejandro Toledo Manrique (2001-2006

RELIGION

Católicos : 89,03%
Evangélicos: 6,73%
Otras Religiones: 2,56%
Ninguna Religión: 1.65%
 

El Perú es un pueblo creyente por naturaleza: la diversidad de creencias y la libertad de culto se manifiestan en una variedad de fiestas y rituales que recogen tanto el fervor católico, parte de la herencia española, como el misticismo de las milenarias culturas prehispánicas.

GASTRONOMIA PERUANA

COCINA DE LIMA

Lima es también conocida como la capital gastronómica de Sudamérica, gracias a la persistencia de su cocina, que heredó las excelencias culinarias prehispánicas y coloniales, así como el aporte de las mejores cocinas de Oriente y Occidente.
Por un lado, el pescado y frutos de mar son la base de platos como el tiradito (versión suave del cebiche, pero con crema de ají amarillo o rocoto sin cebolla), la parihuela (mariscos variados en caldo de pescado), el arroz con mariscos, el pescado a la chorrillana (encebollado con gajos de ají y tomate fritos), conchitas a la parmesana (conchas de abanico horneadas con queso parmesano), choritos a la chalaca (mejillones sancochados acompañados de limón, cebolla, tomate, ají, rocoto y perejil finamente picados) y la jalea mixta (chicharrón de mariscos, pulpo y pescado), entre otras delicias.
De otro lado, la cocina afroperuana ofrece los famosos anticuchos (brochetas de corazón de res a la plancha), el cau-cau (guiso de mondongo y papas con sofrito de palillo, ají amarillo y hierbas) y el tacu-tacu (amalgama de arroz y frijoles cocidos, rellena de carne o mariscos, sofrito en aceite caliente).

La cocina criolla recomienda la causa limeña (capas de puré de papa más limón y ají amarillo, rellenas de ave, frutos de mar o palta y tomate), el tamal (masa cocida de maíz seco con ají y relleno de gallina o cerdo envuelta en hojas de plátano), el ají de gallina (pechugas de pollo desmenuzadas en un guiso de ají, leche y especias), la papa rellena (masa de papa rellena con carne picada y condimentos), el pollo a la brasa (pollo dorado al carbón, servido con cremas de ají y papas fritas), el escabeche (encurtido de pescado o pollo sofrito en aceite y especies), la carapulcra (papa seca sazonada y cocinada con cerdo) y el célebre sancochado (cocido de carnes de res, ave y cerdo, repollo, verduras y legumbres, con papa y maíz, acompañado de diversas cremas).

Entre las adaptaciones de la cocina china, el arroz chaufa (arroz cocido con trozos de pollo y cerdo más cebollita china, todo pasado por aceite y salsa de soya) y el lomo saltado (sofrito de carne, cebolla y tomate con ají y salsa de soya) son los favoritos de los hogares limeños.
La interminable lista de postres la encabezan el suspiro a la limeña (suave merengue de claras en almíbar con dulce de leche), la mazamorra morada (dulce espeso de maíz morado con harina de camote, fruta picada y especias), el arroz con leche (arroz, leche, oporto o pisco y azúcar hervidos), el turrón de doña Pepa (masa horneada, en forma de palitos, de harina, manteca, huevo y anís con capas de miel de frutas y azúcar) y los picarones (buñuelos fritos circulares de harina de camote bañados en miel de chancaca).
Para beber se prefiere la chicha morada (refresco de maíz morado), la cerveza y la peruanísima Inca Kola (agua gaseosa).


COCINA ANDINA

Al calor de un horno de leña, las ollas de barro de la serranía convocan a una serie de olores y sabores vinculados con la tierra. Carnes, tubérculos, granos y hierbas son empleados en una gran variedad de sencillos y deliciosos platos.
Entre las entradas, se prepara el choclo con queso andino, ensalada de chochos (tarwi), mote con chicharrón (maíz blanco sancochado y cerdo), cancha (maíz tostado), las humitas (choclo o maíz molido y envuelto en su propia panca para ser cocinado), la papa a la huancaína (trozos de papa sancochada con crema de queso y ají amarillo) y el inchik uchu (yuca sancochada acompañada con salsa de maní, ají y culantro).

Platos principales: pachamanca (carnes de res, cordero, cerdo y cuy cocinadas sobre piedras calientes, con habas, papas y humitas, en un hoyo cubierto de hojas y tierra), patasca (sopa de mote), cuy chactado (cuy frito con presión de una piedra), cecinas (carne secada y deshidratada), puka picante (cerdo y papas sancochados con aderezo de ají colorado y betarraga), cuchicanca (chancho asado al horno), olluco con carne (guiso de ollucos y cecina o carne de llama), pesque (guiso de quinua), huatia (papas y ocas cocidas en un horno de tierra o curpa, se sirve con queso), huarjata (guiso de cabeza de cerdo), sajta (guiso de pollo con maní), chuñu lawa (crema de chuño con trozos de carne).
Sopas: de chochoca (harina de maíz), sopa verde (papas, huevo, queso y paico), kapchi (de habas), lawa (sopa de maíz fresco, habas, ají amarillo seco y huacatay), chuño o morraya (papa deshidratada), llunca cashqui (de trigo), chairo (de carne de res y cordero, trigo, papas, habas, zapallo y chuño, entre otros ingredientes).

Postres: chapana (dulce de harina de yuca), quesillo con miel (queso cuajado y miel de chancaca), cocadas (dulce de coco y chancaca), tojosh api (mazamorra de maíz fermentado), manjarblanco (dulce de leche) y jaleas (de moras y sauco).
Hierbas aromáticas: culantro, perejil, huacatay, paico, muña, hierbabuena.
Licores: vinos y sidras artesanales, chicha de maíz (maíz blanco y de jora) y de quinua.
Panes: variedades de panes (tanta wawas, santiagos, bollos, de agua, de tres puntas, semitas; hechos de trigo, cebada, maíz, oca, anís, papa, cebada y camote), panecillos (de maíz y quinua), galletas, roscas y bizcochos (dulces).
 

COCINA EN LA AMAZONIA

La comida selvática está llena de manjares exóticos. Como entrada, la ensalada de chonta es de las más sabrosas. La carne y el plátano están siempre presentes en los platos de fondo, como el tacacho con cecina (plátanos a la brasa con chicharrón, cebolla picada y carne seca) y el plátano relleno (masa de plátano con relleno de carne de res y maní).
 

Las carnes de aves, pez y de animales de monte son indispensables en los tradicionales juanes (masa de arroz cocida al palillo con trozos de gallina, envuelta en hojas de bijao),  el asado de picuro (roedor de carne muy sabrosa), el apichado (presas de cerdo dorado guisadas con maní molido y maíz), la patarashca (pescado envuelto en hojas de plátano y asado al fuego).

Entre los caldos, se distinguen el inchicapi (gallina con guiso de maní, culantro y yuca) y el caldo de carachama (pescado carachama con plátanos y culantro).

Entre las bebidas, es muy refrescante la aguajina (a base del fruto del aguaje) y para brindar se prefiere el masato (yuca cocida y machacada fermentada con camote dulce o azúcar), el chuchuhuasi (aguardiente fermentado con esta raíz), el uvachado (macerado de uvas) y el chapo (plátano cocinado en agua y leche).
 

TRAJES TIPICOS

En las zonas rurales del Perú, el traje es un importante distintivo, fruto del sincretismo de los elementos prehispánicos con la ropa europea que fue necesario llevar durante el periodo colonial.
 
El  tradicional anacu inca fue transformado por las mujeres en las conocidas polleras. Según la región, una falda negra es acompañada de una faja de colores diversos, adornada con flores en la sierra de Piura o la lliclla de lana de colores en Chiclayo.
 
En la sierra de Lima, la falda lleva una cenefa en rojo y negro y, en Junín, al igual que en Cajamarca y en el Cusco, las faldas ya no son negras. Las mujeres dejan asomar bajo su falda varias polleras de algodón bordadas, hasta con hilos de oro y plata, con hermosos dibujos en el borde. El poncho data del siglo XVII y, al parecer, es una variante del traje masculino, el unku. Los tupidos ponchos cajamarquinos no dejan filtrar el agua; son tan largos como en Puno, en donde se trocan por rojo durante los días de fiesta. En el Cusco, los ponchos son cortos y con figuras geométricas muy elaboradas sobre fondo rojo.
 
En la costa, los ponchos fueron utilizados por los latifundistas y están hechos de algodón o de lana de vicuña. En la selva, tanto hombres como mujeres de ciertos grupos étnicos, visten una cushma, una túnica amplia cosida a los costados, adornada con tintes y figuras geométricas de la región. Los trajes suelen ir acompañados por sombreros de lana o paja, algunos de colores. Pero en las zonas de mayor frío en el ande, se suele utilizar el chullo, un gorro tejido de lana que cubre las orejas y que está decorado con motivos geométricos.
 
Los bailes regionales requieren de trajes distintivos. En la costa, para bailar marinera el algodón de la falda fue reemplazado por la seda. En el ande, los danzantes de tijeras adornan su hermoso traje con espejos y bordan a su dios protector en la espalda.